Explicador

Medio millón de personas van a conseguir papeles en España — quién puede pedirlos

Tienes hasta el 30 de junio. Necesitas demostrar cinco meses en España antes de 2026, nada más.

Carlos lleva dos años sirviendo mesas en un restaurante de Barcelona. Cobra en efectivo, no tiene contrato, y cada vez que ve a la policía siente que se le para el corazón. En abril, por primera vez desde que llegó a España, va a poder pedir papeles sin necesidad de tener un contrato de trabajo. Solo tiene que demostrar que estaba aquí antes del 31 de diciembre de 2025.

El 27 de enero de 2026, el Gobierno aprobó una regularización extraordinaria que permitirá a entre 500.000 y 838.000 personas en situación irregular obtener una autorización de residencia y trabajo. Las solicitudes se abrirán a principios de abril y estarán disponibles hasta el 30 de junio. Es el proceso de regularización más amplio desde 2005, cuando el Gobierno de Zapatero regularizó a 576.506 personas.

¿Quién puede pedir la regularización?

Puedes solicitar la regularización si cumples dos requisitos:

1. Estabas en España al menos cinco meses antes del 31 de diciembre de 2025. No importa cuándo llegaste exactamente. Lo que cuenta es que puedas demostrar que vivías en España durante al menos cinco meses en cualquier momento antes de fin de año. Eso incluye a personas que llegaron en 2024, 2023 o antes.

2. No tienes antecedentes penales en España ni en los países donde hayas vivido durante los últimos cinco años.

También pueden solicitar la regularización las personas que pidieron asilo antes del 31 de diciembre de 2025, aunque su solicitud todavía esté en trámite.

No necesitas tener un contrato de trabajo. No necesitas haber cotizado a la Seguridad Social. No necesitas un arraigo familiar. Solo demostrar esos cinco meses de residencia.

¿Cómo demuestras que estabas en España cinco meses?

El Gobierno aún no ha publicado la lista oficial de documentos válidos, pero según el borrador del real decreto y los procesos anteriores, puedes usar:

  • Empadronamiento: El certificado de padrón es el documento más directo. Si te empadronaste en tu ayuntamiento, aunque sea hace poco, el certificado histórico muestra todas tus altas en diferentes direcciones.

  • Contratos de alquiler o recibos de luz, agua o gas a tu nombre, aunque no estuvieras empadronado.

  • Registros médicos: Si fuiste a urgencias, a un centro de salud o te vacunaste, esos registros demuestran que estabas en España.

  • Recibos de transferencias bancarias realizadas desde España, extractos de cuenta, o cualquier comprobante de actividad financiera.

  • Matrícula escolar de tus hijos en un colegio español.

  • Nóminas o documentos laborales, aunque hayas trabajado sin contrato. En regularizaciones anteriores, algunos solicitantes han presentado denuncias por trabajo sin contrato como prueba de que estaban en el país.

No necesitas tener todos esos documentos. Con uno o dos que cubran un periodo de cinco meses en los últimos 13 meses (desde agosto de 2024 hasta diciembre de 2025) es suficiente.

¿Qué pasa si no tienes ningún documento?

Ahí es donde se complica. Sin documentos que demuestren tu presencia, es muy difícil que la solicitud sea aprobada. Si estás en esa situación, tienes tres opciones:

Empadrónate ahora mismo. Aunque el plazo de residencia requerida ya pasó (31 de diciembre de 2025), el padrón histórico puede servir como prueba retroactiva si el ayuntamiento acepta la fecha de entrada que declares. Esto depende de cada ayuntamiento, pero muchos aceptan el empadronamiento con efecto retroactivo si presentas algún justificante, aunque sea informal (una carta del casero, un recibo antiguo).

Busca cualquier rastro documental. Un email de confirmación de compra online con tu dirección en España. Un justificante de pago con tarjeta. Una multa de tráfico o transporte público. Cualquier documento oficial que te relacione con una ubicación española en las fechas correctas.

Habla con una ONG especializada. Organizaciones como CEAR, Accem, Cruz Roja o sindicatos como CCOO y UGT están asesorando gratuitamente a personas en esta situación. En procesos anteriores, han ayudado a personas a reunir pruebas que la administración aceptó.

¿Qué permisos consigues si te aprueban?

La regularización te da una autorización de residencia y trabajo válida por un año. Eso significa que, desde el momento en que presentes la solicitud, puedes trabajar legalmente en toda España, en cualquier sector y para cualquier empleador.

No necesitas que una empresa te contrate primero. La admisión a trámite de la solicitud ya te permite trabajar de forma provisional. Cuando te concedan la autorización definitiva, obtendrás una tarjeta de identidad de extranjero (TIE) válida por un año.

Al final de ese año, tendrás que renovar la autorización. Para renovar, deberás cumplir los requisitos normales de la Ley de Extranjería: demostrar que tienes un contrato de trabajo, que has cotizado a la Seguridad Social, o que cumples con alguna otra figura de arraigo (arraigo social, laboral o familiar).

Pero durante ese primer año, también tienes acceso a:

  • Sistema público de salud: Puedes darte de alta en la Seguridad Social y tener tarjeta sanitaria.
  • Derecho a cotizar: Si trabajas, cotizarás para tu pensión como cualquier trabajador con papeles.
  • Acceso a ayudas sociales y servicios públicos si cumples los requisitos de cada programa.
  • Libertad de movimiento dentro de España sin riesgo de detención por estancia irregular.

¿Por qué el Gobierno hace esto ahora?

Tres razones principales:

1. Necesidad de mano de obra. A finales de 2025, había 3,7 millones de trabajadores extranjeros ocupados en España, que aportan el 10% de los ingresos de la Seguridad Social. Los sectores más afectados por la falta de trabajadores son hostelería (415.504 trabajadores extranjeros), construcción (243.480), agricultura (248.217) y servicio doméstico (143.687). Muchas empresas no encuentran gente para cubrir vacantes.

2. Reducir la economía sumergida. Según estimaciones de Funcas, a principios de 2025 había unas 838.000 personas extranjeras en situación irregular en España, el 17,2% del total de extranjeros no comunitarios. Eso es el triple del porcentaje de 2017. La mayoría trabajan sin contrato, sin derechos laborales, y los empleadores los explotan porque saben que no pueden denunciar. La ministra de Inclusión, Elma Saiz, afirmó que la medida busca “reducir la economía sumergida y romper el círculo de explotación laboral”.

3. Presión política del socio de gobierno. El PSOE pactó esta regularización con Podemos (ahora integrado en Sumar) como parte de las negociaciones para aprobar otras medidas. También desbloqueó el traspaso de competencias en inmigración a Cataluña, una reivindicación de ERC y Junts.

España no inventa nada nuevo. Desde 1986 ha habido siete regularizaciones extraordinarias. La última fue en 2005, con Zapatero, que regularizó a 576.506 personas. Antes hubo tres con Felipe González y dos con José María Aznar.

¿Qué dice la oposición?

El PP y Vox rechazan frontalmente la regularización. El PP la califica de “cortina de humo” y critica que genera un “agravio comparativo respecto de los inmigrantes que sí cumplieron las normas”. Vox anuncia que recurrirá el decreto ante el Tribunal Supremo.

Los sindicatos CCOO y UGT apoyan la medida, pero advierten de que el sistema tendrá que procesar unas 500.000 solicitudes en solo tres meses (de abril a junio), y piden refuerzo urgente de personal en las oficinas de extranjería.

La patronal CEOE no se ha pronunciado abiertamente, pero sectores como la hostelería, la construcción y la agricultura llevan meses pidiendo facilidades para contratar trabajadores extranjeros.

¿Cuándo y dónde se presenta la solicitud?

El proceso se abrirá a principios de abril de 2026 y estará disponible hasta el 30 de junio de 2026. El Gobierno está ultimando el real decreto, que se publicará en el BOE en las próximas semanas. Una vez publicado, las oficinas de extranjería empezarán a recibir solicitudes.

La solicitud se presentará en la Oficina de Extranjería de tu provincia o en la comisaría de Policía Nacional que corresponda. También será posible presentarla por internet a través de la sede electrónica del Ministerio de Inclusión, aunque muchas personas sin papeles no tienen certificado digital.

La administración tendrá que resolver tu solicitud antes del 30 de junio de 2026. Si pasa ese plazo sin respuesta, se entiende que la solicitud ha sido denegada por silencio administrativo, aunque podrás recurrir.

¿Qué pasa después del 30 de junio?

Si presentas la solicitud a tiempo, aunque no te hayan resuelto todavía, puedes trabajar de forma provisional desde el momento de la admisión a trámite. Eso significa que una empresa puede contratarte legalmente aunque tu expediente siga en proceso.

Si te aprueban la regularización, tendrás un año de autorización. Cuando falten tres meses para que se cumpla ese año, debes solicitar la renovación. Para renovar, tendrás que demostrar que has trabajado, que tienes un contrato vigente, o que cumples con los requisitos de arraigo social o familiar.

Si no te aprueban la regularización, volverás a estar en situación irregular. No hay expulsión automática solo por que te denieguen la solicitud, pero sí puedes ser objeto de una orden de expulsión si la policía te identifica después.

¿Cuánto cuesta?

Todavía no se ha publicado la tasa oficial, pero en los procesos de arraigo habituales la tasa de residencia es de unos 10 euros por la solicitud inicial. Puede haber tasas adicionales para la expedición de la tarjeta de identidad de extranjero (unos 16 euros) una vez aprobada.

También necesitarás pagar por algunos documentos:

  • Certificado de empadronamiento: Gratuito en la mayoría de ayuntamientos.
  • Certificado de antecedentes penales españoles: Gratuito si lo pides en comisaría, unos 3-4 euros si lo pides online.
  • Certificado de antecedentes penales de tu país de origen: El coste depende de cada país. Algunos consulados lo emiten gratis, otros cobran entre 10 y 30 euros.

En total, el proceso puede costar entre 30 y 60 euros en tasas y documentos. Es mucho menos que pagar a un abogado o gestor, aunque si tu caso es complicado puede valer la pena pedir asesoría.

Lo que no te da la regularización

Esta autorización no es la nacionalidad española. No puedes votar, no puedes presentarte a elecciones, y no tienes pasaporte español. Eso solo llega después de 10 años de residencia legal continuada y de pasar el proceso de nacionalización.

Tampoco puedes reagrupar a familiares durante el primer año. Para pedir reagrupación familiar necesitas una autorización de residencia de larga duración y demostrar que tienes ingresos suficientes para mantener a tu familia.

Tampoco tienes garantizado que te renueven al año. Si no consigues un trabajo formal, si no cotizas, o si no cumples con los requisitos de arraigo, puedes volver a quedarte sin papeles cuando se cumpla el plazo.

¿Qué pasa si ya tenías una solicitud de arraigo en trámite?

Si ya pediste un arraigo social o laboral antes de que saliera esta regularización, puedes mantener esa solicitud o cambiar a la nueva si te conviene más. La regularización extraordinaria es más fácil porque no requiere contrato de trabajo ni tres años de residencia, solo cinco meses.

Pero si ya tienes un contrato y llevas tres años en España, el arraigo social te da una autorización inicial de un año que es más fácil de renovar, porque ya demuestras arraigo laboral desde el principio.

Depende de tu situación. Las ONGs y los sindicatos recomiendan que consultes antes de retirar una solicitud de arraigo que ya esté avanzada.

La clave: documenta tu vida desde ya

Aunque el plazo de residencia requerida ya pasó (31 de diciembre de 2025), si estás en situación irregular ahora mismo, lo más importante que puedes hacer es documentar tu presencia en España desde hoy.

Empadrónate en tu ayuntamiento. Abre una cuenta bancaria. Guarda todos los recibos, contratos, emails, confirmaciones de compra, justificantes de pago. Si vas al médico, pide una copia del informe. Si tus hijos van al colegio, guarda los justificantes de matrícula.

Esa documentación no solo te servirá para demostrar los cinco meses requeridos en esta regularización (si el empadronamiento lo aceptan con efecto retroactivo), sino que también te preparará para futuras renovaciones, solicitudes de arraigo, o cualquier otro proceso administrativo.

Medio millón de personas van a conseguir papeles en los próximos meses. Pero solo quienes lleguen preparados con la documentación correcta.

Mas analisis

PortadasHoy te ofrece cada día análisis y explicadores sobre la actualidad española. Nuestros editores seleccionan las historias que importan, explican el contexto y desgranan los matices que no siempre aparecen en los titulares. Tu guía diaria para entender qué está pasando y por qué importa.